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150,000 BCE
Hombre Primitivo
El hombre primitivo, el que usó por casa las cavernas, sólo contaba con su fuerza, es decir, con su energía muscular, para buscar alimento, para arreglar su vivienda. Poco a poco, fue aprendiendo a aprovechar otras formas de energía y la vida se hizo más cómoda. Un buen día entendió que si utilizaba piedras para romper nueces o huesos, o para despellejar ciertos frutos, se cansaba menos, le costaba menos trabajo.